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domingo, 20 de enero de 2013

Kokeshi

Las Kokeshi (こけし) son unas muñecas tradicionales japonesas, que tienen su origen en la región de Tohoku, al norte de Japón, zona muy famosa por sus balnearios de aguas termales. Estas bonitas piezas de coleccionista, están hechas a mano y son de madera maciza. Se caracterizan por tener un tronco con una cabeza redondeada pintada a base de líneas sencillas para definir el rostro. El cuerpo está decorado con diseños florales y no tienen ni brazos ni piernas.
Su origen es del s. IXX o incluso anterior, cuando los kijiya (carpinteros), acostumbrados a hacer cuencos y bandejas, comenzaron a utilizar sus habilidades en la fabricación de estos originales muñecos y venderlos como juguetes o souvenirs a los visitantes de la zona.
Se cree que originalmente las Kokeshi podían tener algún significado espiritual, como el de cuidar de la salud de los niños recién nacidos o como utensilios para realizar masajes en los balnearios de la zona, tal y como sugieren sus formas redondeadas.

jueves, 14 de agosto de 2008

Día 13: 14/08/2008 Nikko

Nos levantamos temprano con la idea de viajar hacia Nikko (日光). A poco más de una hora y media de Tokyo se encuentra esta ciudad rodeada entre las montañas de la prefectura de Tochigi.

Queremos ir a ver las cascadas Kegon no taki (華厳滝) así que cogemos un autobús cerca de la estación. Como no sabemos muy bien a que distancia están, nos paramos en una zona donde hay un restaurante con un mirador des del que se pueden ver a lo lejos las cascadas.


Volvemos a coger el autobús regresando en dirección a la ciudad y nos bajamos al lado del puente Shinkyo (神橋), que forma parte del conjunto del santuario Futurasan-jinja. Construido en el siglo XVII, su función era la de dar acceso al mausoleo del primer shōgun Tokugawa. Una inundación destruyó el puente original en 1902, el actual es una reconstrucción de 1970. La leyenda cuenta que este puente fue construido en el mismo lugar donde Shodo Shonin, un monje budista fundador del primer templo en el año 766, pudo cruzar el río Daiya a lomos de dos serpientes gigantes enviadas por el dios Jianjaou.

Para poder cruzar el puente se debe pagar un peaje pero para pasar al otro lado del río hay otro puente justo en frente que permite ver mucho mejor el Shinkyo y es completamente gratuito. El itinerario del recorrido hacia los templos continua a través de un estrecho sendero que sube por la montaña. No tiene pérdida porque está muy bien señalizado.
Los templos de Nikko fueron fundados en el 766, durante el periodo Nara por el monje Shodo Shonin. Su creencia budista le llevó a cruzar el río Diya, escalar y explorar la montaña, y construir una ermita a la que llamó Templo Shihon-ryuji. Durante los años siguientes, guerreros, monjes y nobles fueron construyendo templos hasta el periodo Edo. En la actualidad Nikko es un lugar con un encanto especial, una gran ciudad religiosa escondida entre un frondoso bosque.“Sannai” es el nombre genérico que recibe la zona de santuarios y templos. Ocho de los edificios han sido declarados Tesoros Nacionales por la UNESCO. Los templos están ornamentados con esculturas policromadas con unos detalles increíbles.

Templo de Rinno-ji (輪王寺), es famoso por la sala de los 3 budas: Amida Buda, Senju Kannon, y Bato Kannon (con cabeza de caballo), cada una de ocho metros de altura. Tras el recinto, se encuentran más de mil volúmenes de sutras almacenados en el Sorinto, pilar de bronce de nueve anillos. En el mismo templo, se encuentra el salón del tesoro (Homotsuden), que contiene tesoros de la era Edo, y el jardín Shoyoen, construido en el siglo XIX. 
El Santuario Tōshōgū (東照宮), con el mausoleo de Tokugawa Ieyasu, fue construido en 1637 por su nieto Iemistu, mucho más grandioso que la idea original, es el principal monumento de la zona.  Al entrar al recinto hay una pagoda de 5 pisos que fue construida en 1650 y reconstruida en 1818 tras un incendio. Sus cinco niveles representan, de manera ascendente, a la tierra, el agua, el fuego, el viento y al cielo. 
Aquí también se encuentran los tres monos sabios san saru (三猿) situados en un friso que bordea una estructura de madera destinada al establo. Sus nombres: Mizaru, Kikazaru, Iwazaru significan "no ver", "no oír", "no decir".
La puerta de Yomeimon (陽明門), con 11 m de altura y adornada con 500 motivos naturales y animales, es el símbolo de Nikko.

Dentro del Mausoleo Toshogu se puede encontrar una pequeña escultura considerada la más famosa de todo el edificio y considerada un tesoro nacional, siendo fuente de inspiración de muchos artistas a lo largo de los siglos, se trata del Nemuri-neko (眠猫) un pequeño gato situado en la puerta Kugurimon que da entrada al Templo Okusha.

Santuario de Futarasan (二荒山神社), el más antiguo de la zona, data del año 767 formado por 23 edificios.

Taiyūinbyō (大猷院廟es el mausoleo de Tokugawa Iemitsu. La entrada principal al recinto es a través de una puerta Niomon, flanqueada por dos guerreros Nio. Este acceso está rodeado por más de cincuenta linternas de piedra, donadas por los señores feudales. El camino conduce a una fuente de granito decorada por Kano Yasunobu, y a la segunda puerta, Niteimon. En esta puerta hay cuatro estatuas de los dioses Komoku y Jikoku, y por estatuas del dios verde del viento y el dios rojo del trueno.
 

Unas escalinatas llevan al patio donde se encuentran las torres del tambor y de la campana, rodeadas de linternas de piedra. La salida del patio es a través de la puerta Yashamon (日光三代公夜叉門), llamada así por sus estatuas del espíritu guardián Yasha. La cuarta puerta, llamada Karamon (唐門), nos lleva al oratorio Haiden y al santuario interior (Honden).
La última puerta, llamada Kokamon (日光大猷廟皇嘉門), conduce al recinto Okunoin, donde se encuentran las cenizas del shogun. Esta puerta está cerrada al público, y es rara la ocasión en que un sacerdote penetra al Okunoin.

* Templo Toshogu: Están restaurando el edificio por lo que estará afectado por varias obras hasta Marzo de 2019. Sobretodo por la zona de la puerta Yomeimon
* Santuario Futarasan: está bajo andamios. 
* Templo Rinno-ji está en obras hasta Marzo de 2021. 

>> MAPAS DE NIKKO
>> INFO: ITINERARIO DE NIKKO
>> WEB NIKKO (inglés)

Regresamos a la estación para coger el tren que nos llevará de vuelta a Tokyo. Ha sido un día largo y llegamos muy cansados al hotel.

lunes, 6 de noviembre de 2006

Día 8: 06/11/2006 Nikko y Tokyo

Nos volvemos a levantar temprano, porque hoy toca ir a Nikko (日光市). Esta ciudad, que literalmente significa "la luz del sol", se encuentra entre las montañas de la prefectura de Tochigi. El itinerario de hoy lo iniciamos desde la estación de Tokyo, cogemos un shinkansen hasta Utsunomiya (50 min) y desde allí otro tren regional que nos conduce a Nikko (45 min).


Desde la estación hay que cruzar el pueblo a través de una avenida empinada que nos lleva hasta la zona de templos. La calle principal está llena de tiendas de souvenirs, y en ella también podemos encontrar la oficina de información.
Poco a poco las viviendas del pueblo van dejando paso a la vegetación, y el ruido del río nos anuncia que por fin hemos llegado al puente Shinkyo (神橋). Fue construido en el siglo XVII y su función principal era la de acceso al mausoleo del primer shōgun Tokugawa. Pertenece al santuario Futurasan-jinja. La leyenda cuenta que este puente fue construido en el mismo lugar donde Shodo Shonin, un monje budista fundador del primer templo en el año 766, pudo cruzar el río Daiya a lomos de dos serpientes gigantes enviadas por el dios Jianjaou. Una inundación destruyó el puente original en 1902, el actual es una reconstrucción de 1970.
Lo más sorprendente es que si quieres cruzarlo se debe pagar, así que decidimos contemplar su belleza desde el exterior. Para pasar al otro lado del río se puede ir a través de otro puente que se encuentra a unos 200 metros, transitado por coches y por los miles de turistas que se ahorran el peaje.
El itinerario del recorrido hacia los templos continua a través de un estrecho sendero que sube por la montaña. No tiene pérdida porque está muy bien señalizado.

Los templos de Nikko fueron fundados en el 766, durante el periodo Nara por el monje Shodo Shonin. Su creencia budista le llevó a cruzar el río Diya, escalar y explorar la montaña, y construir una ermita a la que llamó Templo Shihon-ryuji. Durante los años siguientes, guerreros, monjes y nobles fueron construyendo templos hasta el periodo Edo. En la actualidad Nikko es un lugar con un encanto especial, una gran ciudad religiosa escondida entre un frondoso bosque.
Los tres monos sabios san saru (三猿) situados en un friso que bordea una estructura de madera destinada al establo. Sus nombres: Mizaru, Kikazaru, Iwazaru significan no ver, no oír, no decir.
Dentro del Mausoleo Toshogu se puede encontrar una pequeña escultura considerada la más famosa de todo el edificio y considerada un tesoro nacional, siendo fuente de inspiración de muchos artistas a lo largo de los siglos. Se trata del Nemuri-neko (眠猫) un pequeño gato situado en la puerta Kugurimon que da entrada al Templo Okusha.
Tras la caminata llegamos a la zona de la estación de JR. Estamos hambrientos, así que decidimos quedarnos a comer en Nikko antes de volver otra vez a Tokyo. Comemos en una especie de self service que hay justo al lado de la avenida de la estación. Arroz y pollo rebozado con una sopita miso bien caliente.

>> MAPAS DE NIKKO

Antes de partir, entramos en las tiendas de recuerdos. Unas preciosas muñecas de madera nos han llamado la atención y decidimos comprar unas cuantas para regalar. Se llaman Kokeshi (こけし), están hechas a mano y son muy tradicionales en Japón.

>> KOKESHI

Regresamos a la estación para coger el tren que nos llevará de vuelta a Tokyo. Ha sido un día largo y llegamos muy cansados al hotel.